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viernes, 18 de septiembre de 2015

LÍQUIDOS. MECÁNICA DE LOS FLUIDOS. LEY DE STOKES.

LÍQUIDOS. MECÁNICA DE LOS FLUIDOS. LEY DE STOKES.

http://www.educarchile.cl/UserFiles/P0001/Image/Mod_3_contenidos_estudiantes_ciencias_fisica/fig%2068.JPGLa mecánica de Fluidos estudia las leyes del movimiento de los fluidos y sus procesos de interacción con los cuerpos sólidos. Es una mezcla de teoría y experimento que proviene por un lado de los trabajos iniciales de los ingenieros hidráulicos, de carácter fundamentalmente empírico, y por el otro del trabajo básicamente matemáticos, que abordaban el problema desde un enfoque analítico.
La característica fundamental de los fluidos es la denominada fluidez. Un fluido cambia de forma de manera continua cuando esa sometido a un esfuerzo cortante, por muy pequeño que sea éste, es decir, un fluido no es capaz de soportar un esfuerzo cortante sin moverse durante ningún intervalo de tiempo. Unos líquidos se moverán más lentamente que otros, pero ante un esfuerzo cortante se moverán siempre. La medida de la facilidad con que se mueve vendrá dada por la viscosidad que se trata más adelante, relacionada con la acción de fuerzas de rozamiento. Por el contrario en un sólido se produce un cambio fijo y para cada valor de La fuerza cortante aplicada. En realidad algunos sólidos pueden presentar un cierto modo ambos comportamientos, cuando la tensión aplicada está por debajo de un cierto umbral presenta el comportamiento habitual, mientras que por encima de un cierta umbral el sólido puede plastificar, produciéndose una deformación más continua para una fuerza fija, de forma parecida a como ocurre en un fluido. Esto precisamente lo que ocurre en la zona de influencia. Si la fuerza persiste, se llega a la rotura de la sólida.
Dentro de los fluidos, la principal diferencia entre líquidos y gases estriba en Las distintas comprensibilidades de los mismos.
Gases: Los gases presentan  una gran comprensibilidad, que influye sobre las características del flujo, ya que tanto el volumen como la densidad varían con facilidad. En el caso de los gases el movimiento térmico vence a las fuerzas atractivas y, por tanto tienden a ocupar todo el volumen del recipiente que los contiene.
Líquidos.- En el caso de los líquidos, por el contrario, la comprensibilidad es muy débil. Esto es debido a que las fuerzas atractivas entre las moléculas del líquido vencen al movimiento térmico de las mismas, colapsando las moléculas y formando el líquido. Al contrario que en el caso de los gases que tendían a ocupar todo el volumen que los contienen, los líquidos tienden a formar una superficie libre.

LEY DE STOKES
Se refiere a la fuerza de fricción experimentada por objetos esféricos moviéndose en el seno de un fluido viscoso en un régimen laminar de bajos números de Reynolds. 
Flujo estacionario de Stokes
En flujos de Stokes con un número de Reynolds muy bajo, la aceleración convectiva se puede considerar nula en los términos de la ecuación de Navier-Stokes. En ese caso las ecuaciones del flujo se igualan a las de un flujo incompresible y estacionario:
\begin{align}

  &\nabla p = \eta\, \nabla^2 \mathbf{u} = - \eta\, \nabla \times \mathbf{\boldsymbol{\omega}},
  \\
  &\nabla \cdot \mathbf{u} = 0,
\end{align}
Donde:
·         p es la presión del fluido (en Pa),
·         u es la velocidad del flujo (en m/s), y
·         ω es la vorticidad (en s-1), definida como  \boldsymbol{\omega}=\nabla\times\mathbf{u}.
Usando algunas propiedades del cálculo de vectores, estas ecuaciones se pueden mostrar como resultado de una ecuación de Laplace para la presión y cada uno de los componentes del vector vorticidad:
\nabla^2 \boldsymbol{\omega}=0   and   \nabla^2 p = 0.
Fuerzas adicionales como la gravedad o la flotabilidad no han sido tomados en cuenta, pero pueden ser fácilmente añadidos a la ecuación ya que son lineales, así que se puede aplicar la superposición lineal a las soluciones.
Flujo alrededor de una esfera
Para el caso de una esfera en un campo de velocidades, es ventajoso usar el sistema de coordenadas cilíndrico ( r , φ , z ). El eje z pasa por el centro de la esfera y está alineado con la dirección del flujo, mientras que r es el radio medido perpendicular al eje z. El origen es el centro es de la esfera. Debido a que el flujo es asimétrico respecto al eje z, éste es independiente del azimut φ.
En el sistema de coordenadas cilíndrico, el flujo incompresible puede ser descrito por la función del flujo de Stokes ψ, la cual está en función de r y z:4 5
  v = -\frac{1}{r}\frac{\partial\psi}{\partial z},
  \qquad
  w = \frac{1}{r}\frac{\partial\psi}{\partial r},
con v y w como componentes del flujo de velocidad en la dirección r y z, respectivamente. La componente de la velocidad acimutal en la dirección φ es cero, en el caso simétrico. El flujo de volumen, a través de un tubo limitada por una superficie de valor constante ψ, es igual a 2π ψ y es constante.4
Para el caso de un flujo simétrico por los ejes, el único componente no nulo del vector vorticidad ω es el azimutal φ, el componente ωφ.6 7
  \omega_\varphi = \frac{\partial v}{\partial z} - \frac{\partial w}{\partial r}
    = - \frac{\partial}{\partial r} \left( \frac{1}{r}\frac{\partial\psi}{\partial r} \right) - \frac{1}{r}\, \frac{\partial^2\psi}{\partial z^2}.
El operador de Laplace, aplicado a la vorticidad ωφ, aplicado en el sistema cilíndrico con simetría en los ejes:7
\nabla^2 \omega_\varphi = \frac{1}{r}\frac{\partial}{\partial r}\left( r\, \frac{\partial\omega_\varphi}{\partial r} \right) + \frac{\partial^2 \omega_\varphi}{\partial z^2} - \frac{\omega_\varphi}{r^{2}} = 0.
De las dos ecuaciones anteriores, y con las apropiadas condiciones de contornos, para un campo de velocidad uniforme y paralela V en la dirección z y en una esfera de radio R, la solución resulta ser8
  \psi = - \frac{1}{2}\, V\, r^2\, \left[ 
    1 
    - \frac{3}{2} \frac{R}{\sqrt{r^2+z^2}} 
    + \frac{1}{2} \left( \frac{R}{\sqrt{r^2+z^2}} \right)^3\;
  \right].
La fuerza viscosa por unidad de área σ, ejercida por el flujo en la superficie de la esfera, está en la dirección z sobre toda la esfera. Más exactamente, tiene el mismo valor en cualquier punto de la esfera:
\boldsymbol{\sigma} = \frac{3\, \eta\, V}{2\, R}\, \mathbf{e}_z
Con ez el vector unitario en la dirección z–direction. Para otras formas que no sean la esférica, σ no es constante a lo largo de la superficie del cuerpo. Integrando la fuerza viscosa por unidad de área σ sobre la esfera resulta la fuerza de fricción Fd de acuerdo con la ley de Stokes.
La mecánica de Fluidos estudia las leyes del movimiento de los fluidos y sus procesos de interacción con los cuerpos sólidos. Es una mezcla de teoría y experimento que proviene por un lado de los trabajos iniciales de los ingenieros hidráulicos, de carácter fundamentalmente empírico, y por el otro del trabajo básicamente matemáticos, que abordaban el problema desde un enfoque analítico.
La característica fundamental de los fluidos es la denominada fluidez. Un fluido cambia de forma de manera continua cuando esa sometido a un esfuerzo cortante, por muy pequeño que sea éste, es decir, un fluido no es capaz de soportar un esfuerzo cortante sin moverse durante ningún intervalo de tiempo. Unos líquidos se moverán más lentamente que otros, pero ante un esfuerzo cortante se moverán siempre. La medida de la facilidad con que se mueve vendrá dada por la viscosidad que se trata más adelante, relacionada con la acción de fuerzas de rozamiento. Por el contrario en un sólido se produce un cambio fijo y para cada valor de La fuerza cortante aplicada. En realidad algunos sólidos pueden presentar un cierto modo ambos comportamientos, cuando la tensión aplicada está por debajo de un cierto umbral presenta el comportamiento habitual, mientras que por encima de un cierta umbral el sólido puede plastificar, produciéndose una deformación más continua para una fuerza fija, de forma parecida a como ocurre en un fluido. Esto precisamente lo que ocurre en la zona de influencia. Si la fuerza persiste, se llega a la rotura de la sólida.
Dentro de los fluidos, la principal diferencia entre líquidos y gases estriba en Las distintas comprensibilidades de los mismos.
Gases: Los gases presentan  una gran comprensibilidad, que influye sobre las características del flujo, ya que tanto el volumen como la densidad varían con facilidad. En el caso de los gases el movimiento térmico vence a las fuerzas atractivas y, por tanto tienden a ocupar todo el volumen del recipiente que los contiene.
Líquidos.- En el caso de los líquidos, por el contrario, la comprensibilidad es muy débil. Esto es debido a que las fuerzas atractivas entre las moléculas del líquido vencen al movimiento térmico de las mismas, colapsando las moléculas y formando el líquido. Al contrario que en el caso de los gases que tendían a ocupar todo el volumen que los contienen, los líquidos tienden a formar una superficie libre.

Se refiere a la fuerza de fricción experimentada por objetos esféricos moviéndose en el seno de un fluido viscoso en un régimen laminar de bajos números de Reynolds. 
En flujos de Stokes con un número de Reynolds muy bajo, la aceleración convectiva se puede considerar nula en los términos de la ecuación de Navier-Stokes. En ese caso las ecuaciones del flujo se igualan a las de un flujo incompresible y estacionario:
Donde:
·         p es la presión del fluido (en Pa),
·         u es la velocidad del flujo (en m/s), y
·         ω es la vorticidad (en s-1), definida como  \boldsymbol{\omega}=\nabla\times\mathbf{u}.
Usando algunas propiedades del cálculo de vectores, estas ecuaciones se pueden mostrar como resultado de una ecuación de Laplace para la presión y cada uno de los componentes del vector vorticidad:
Fuerzas adicionales como la gravedad o la flotabilidad no han sido tomados en cuenta, pero pueden ser fácilmente añadidos a la ecuación ya que son lineales, así que se puede aplicar la superposición lineal a las soluciones.
Flujo alrededor de una esfera
Para el caso de una esfera en un campo de velocidades, es ventajoso usar el sistema de coordenadas cilíndrico ( r , φ , z ). El eje z pasa por el centro de la esfera y está alineado con la dirección del flujo, mientras que r es el radio medido perpendicular al eje z. El origen es el centro es de la esfera. Debido a que el flujo es asimétrico respecto al eje z, éste es independiente del azimut φ.
En el sistema de coordenadas cilíndrico, el flujo incompresible puede ser descrito por la función del flujo de Stokes ψ, la cual está en función de r y z:
Con v y w como componentes del flujo de velocidad en la dirección r y z, respectivamente. La componente de la velocidad acimutal en la dirección φ es cero, en el caso simétrico. El flujo de volumen, a través de un tubo limitada por una superficie de valor constante ψ, es igual a 2π ψ y es constante.4
Para el caso de un flujo simétrico por los ejes, el único componente no nulo del vector vorticidad ω es el azimutal φ, el componente ωφ.
El operador de Laplace, aplicado a la vorticidad ωφ, aplicado en el sistema cilíndrico con simetría en los ejes:
De las dos ecuaciones anteriores, y con las apropiadas condiciones de contornos, para un campo de velocidad uniforme y paralela V en la dirección z y en una esfera de radio R, la solución resulta ser.
La fuerza viscosa por unidad de área σ, ejercida por el flujo en la superficie de la esfera, está en la dirección z sobre toda la esfera. Más exactamente, tiene el mismo valor en cualquier punto de la esfera:
Con ez el vector unitario en la dirección z–direction. Para otras formas que no sean la esférica, σ no es constante a lo largo de la superficie del cuerpo. Integrando la fuerza viscosa por unidad de área σ sobre la esfera resulta la fuerza de fricción Fd de acuerdo con la ley de Stokes.



BIOMECÁNICA DE LA MARCHA

BIOMECÁNICA DE LA MARCHA

'Biomecánica de la marcha'El ciclo de la marcha comienza cuando un pie hace contacto con el suelo y termina con eel siguiente contacto del mismo pie; a la distancia entre estos dos puntos de contacto con el suelo se le ll ama un paso completo.
Se divide al ciclo de la marcha en dos principales componentes: la fase de apoyo y la fase de balanceo. Una pierna está en fase de apoyo cuando está en contacto con el suelo después está en fase de balanceo cuando no toca contacta con el suelo.
Estas dos fases se van alterando de una pierna a la otra durante la marcha. En un paso completo, el apoyo sencillo se refiere al periodo cuando sólo una pierna está en contacto con el suelo.
El periodo de doble apoyo  ocurre cuando ambos pies están en contacto con el sueño simultáneamente. La diferencia entre correr y caminar es la ausencia de un periodo de doble apoyo.
Fase de apoyo está dividida en cinco intervalos:
Ø  Contacto del talón.- Instante en que el talón toca el suelo.
Ø  Apoyo plantar.- Contacto de la parte anterior del pie con el suelo
Ø  Apoyo medio.- Momento en que el trocánter mayor se encuentra alineado verticalmente con el   centro del pie, visto desde el plano sagital.
Ø  Elevación del talón.- Instante en el que el talón se eleva del suelo
Ø  Despegue del pie.- Momento en el que los dedos se elevan del suelo.
La fase del balanceo se divide en tres intervalos:
Ø  Aceleración.- Se caracteriza por la rápida aceleración del extremo de la pierna inmediatamente después que los dedos dejan el suelo
Ø  Balanceo medio.- La pierna en movimiento rebasa a la pierna de apoyo como péndulo.
Ø  Desaceleración.- La pierna desacelera al acercarse al final del intervalo.
La cantidad relativa de tiempo gastado durante cada fase de la marcha según el Instituto de Biomecánica de Valencia, a una velocidad normal de 100 a 115 pasos por minuto es:
Ø  Fase de apoyo: 60% del ciclo
Ø  Fase de balanceo: 40% del ciclo
Ø  Doble apoyo: 20% del ciclo
Ahora viendo los movimientos según su plano sagital se ha dividido por zonas:
Ø  Columna vertebral y pelvis: Rotación de la pelvis hacia el mismo lado del apoyo y la columna hacia el lado contrario, inclinación lateral de la pierna de apoyo.
Ø  Cadera: Los movimiento que se producen son la reducción del muslo y descenso de la pelvis hacia el lado contrario. Los músculos que actúan durante la primera parte de la fase de apoyo son los tres glúteos que se contraen con intensidad moderada, pero en la parte media disminuyen las contracciones del glúteo mayor y del medio. En la última parte de esa fase se contraen los abductores
Ø  Rodilla: Los movimientos que se producen son ligera flexión durante el contacto, que continúa hacia la fase media, seguida por la extensión hasta que el talón despega cuando se flexiona la rodilla para comenzar con el impulso. La flexión baja la trayectoria vectorial del centro de gravedad del cuerpo, incrementándose la eficacia de la marcha. La musculatura actuante son los extensores del cuádriceps que contraen moderadamente en la primera parte de la fase de apoyo, siguiendo una relajación gradual. Cuando la pierna llega a la posición vertical la rodilla aparentemente se cierra y produce una contracción de los extensores.
Ø  Tobillo y pie: Los movimientos producidos en esta fase son la ligera flexión plantar seguida de una ligera flexión dorsal. Por ello los músculos que actúan son el tibial anterior en la primera fase de apoyo y el extensor cerca del momento de la transición de la fase de impulso y apoyo. Sin embrago, la fuerza relativa de estos músculos está influenciada por la forma de caminar cada sujeto.

El ciclo de la marcha comienza cuando un pie hace contacto con el suelo y termina con eel siguiente contacto del mismo pie; a la distancia entre estos dos puntos de contacto con el suelo se le ll ama un paso completo.
Se divide al ciclo de la marcha en dos principales componentes: la fase de apoyo y la fase de balanceo. Una pierna está en fase de apoyo cuando está en contacto con el suelo después está en fase de balanceo cuando no toca contacta con el suelo.
Estas dos fases se van alterando de una pierna a la otra durante la marcha. En un paso completo, el apoyo sencillo se refiere al periodo cuando sólo una pierna está en contacto con el suelo.
El periodo de doble apoyo  ocurre cuando ambos pies están en contacto con el sueño simultáneamente. La diferencia entre correr y caminar es la ausencia de un periodo de doble apoyo.
Fase de apoyo está dividida en cinco intervalos:
Contacto del talón.- Instante en que el talón toca el suelo.
Apoyo plantar.- Contacto de la parte anterior del pie con el suelo
Apoyo medio.- Momento en que el trocánter mayor se encuentra alineado verticalmente con el   centro del pie, visto desde el plano sagital.
Elevación del talón.- Instante en el que el talón se eleva del suelo
Despegue del pie.- Momento en el que los dedos se elevan del suelo.
La fase del balanceo se divide en tres intervalos:
Aceleración.- Se caracteriza por la rápida aceleración del extremo de la pierna inmediatamente después que los dedos dejan el suelo
Balanceo medio.- La pierna en movimiento rebasa a la pierna de apoyo como péndulo.
Desaceleración.- La pierna desacelera al acercarse al final del intervalo.
La cantidad relativa de tiempo gastado durante cada fase de la marcha según el Instituto de Biomecánica de Valencia, a una velocidad normal de 100 a 115 pasos por minuto es:
Fase de apoyo: 60% del ciclo
Fase de balanceo: 40% del ciclo
Doble apoyo: 20% del ciclo
Ahora viendo los movimientos según su plano sagital se ha dividido por zonas:
Columna vertebral y pelvis: Rotación de la pelvis hacia el mismo lado del apoyo y la columna hacia el lado contrario, inclinación lateral de la pierna de apoyo.
Cadera: Los movimiento que se producen son la reducción del muslo y descenso de la pelvis hacia el lado contrario. Los músculos que actúan durante la primera parte de la fase de apoyo son los tres glúteos que se contraen con intensidad moderada, pero en la parte media disminuyen las contracciones del glúteo mayor y del medio. En la última parte de esa fase se contraen los abductores
Rodilla: Los movimientos que se producen son ligera flexión durante el contacto, que continúa hacia la fase media, seguida por la extensión hasta que el talón despega cuando se flexiona la rodilla para comenzar con el impulso. La flexión baja la trayectoria vectorial del centro de gravedad del cuerpo, incrementándose la eficacia de la marcha. La musculatura actuante son los extensores del cuádriceps que contraen moderadamente en la primera parte de la fase de apoyo, siguiendo una relajación gradual. Cuando la pierna llega a la posición vertical la rodilla aparentemente se cierra y produce una contracción de los extensores.
Tobillo y pie: Los movimientos producidos en esta fase son la ligera flexión plantar seguida de una ligera flexión dorsal. Por ello los músculos que actúan son el tibial anterior en la primera fase de apoyo y el extensor cerca del momento de la transición de la fase de impulso y apoyo. Sin embrago, la fuerza relativa de estos músculos está influenciada por la forma de caminar cada sujeto.


CONTRACCIÓN MUSCULAR.

CONTRACCIÓN MUSCULAR.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiGCxdBRscjmwuD-9Fa3N2X1s_2553QS_sewfXbjB_Fj_xHf7e33z8vu3fzVEDePN-GFsX2EYUQapUGmgIr9EbhcDhqh7Uz3nyhVzNot1b8wVLmriTs5n6C8m9OTfZhMA0fAEQfLGjtU2RF/s1600/muscules.jpgLas células musculares están altamente especializadas en una única tarea, la contracción, y es esta especialización en su estructura y función lo que convierte al músculo en el prototipo para el estudio del movimiento a nivel molecular y celular. Existen tres tipos distintos de células musculares en los vertebrados: músculo esquelético, responsable de todos los movimientos voluntarios; músculo cardíaco, que bombea la sangre desde el corazón; y músculo liso, responsable de los movimientos involuntarios de órganos tales como el estómago, intestino, útero y vasos sanguíneos. Tanto en el músculo esquelético como en el músculo cardíaco, los elementos contráctiles del citoesqueleto aparecen en estructuras altamente organizadas que dan lugar al patrón característico de estriaciones transversales. La caracterización de estas estructuras en el músculo esquelético es lo que nos ha permitido comprender la contracción muscular, y otros movimientos celulares basados en la actina, a nivel molecular.

Los músculos esqueléticos son haces de fibras musculares, que son células individuales
grandes (de aproximadamente 50µm de diámetro y varios centímetros de longitud) formadas por la fusión de muchas células individuales durante el desarrollo. La mayor parte del citoplasma está constituido por miofibrillas, que son haces cilíndricos de dos tipos de filamentos:

filamentos gruesos de miosina (aproximadamente de 15nm de diámetro) y filamentos delgados de actina (alrededor de 7nm de diámetro). Cada miofibrilla se estructura a modo de una cadena de unidades contráctiles llamadas sarcómeros, que son los responsables de la apariencia estriada de los músculos cardíaco y esquelético.

Los músculos esqueléticos son haces de fibras musculares, que son células individuales
grandes (de aproximadamente 50µm de diámetro y varios centímetros de longitud) formadas por la fusión de muchas células individuales durante el desarrollo. La mayor parte del citoplasma está constituido por miofibrillas, que son haces cilíndricos de dos tipos de filamentos: filamentos gruesos de miosina (aproximadamente de 15nm de diámetro) y filamentos delgados de actina (alrededor de 7nm de diámetro). Cada miofibrilla se estructura a modo de una cadena de unidades contráctiles llamadas sarcómeros, que son los responsables de la apariencia estriada de los músculos cardíaco y esquelético.

Otras dos proteínas (titina y nebulina) también contribuyen a la estructura y estabilidad del
sarcómero. La titina es una proteína extremadamente grande (3.000kDa), y se
extienden moléculas individuales de titina desde la línea M hasta el disco Z. Estas largas
moléculas de titina se cree que actúan como muelles que mantienen los filamentos de miosina centrados en el sarcómero y mantienen la tensión de reposo que permite al músculo retraerse si se extiende en exceso. Los filamentos de nebulina están asociados con la actina y se piensa que regulan el ensamblaje de los filamentos de actina actuando como reglas que determinan su longitud.

La base para comprender la contracción muscular es el modelo de deslizamiento de los
filamentos, propuesto por primera vez en 1954 por Andrew Huxley y Ralph Niedergerke y por Hugh Huxley y Jean Hanson. Durante la contracción muscular, cada sarcómero se encoge, acercando los discos Z. La amplitud de la banda A no varía, pero tanto las bandas I como la zona H casi desaparecen por completo. Estos cambios se explican porque los filamentos de actina y miosina se deslizan uno sobre otro, por lo que los filamentos de actina ocupan la banda A y la zona H. Por lo tanto, la contracción muscular se debe a la interacción entre los filamentos de actina y miosina que genera el movimiento relativo de uno respecto al otro.

 La base molecular de esta interacción es la unión de la miosina a los filamentos de actina, lo que permite a la miosina funcionar como un motor que dirige el deslizamiento de los filamentos.
El tipo de miosina presente en el músculo (miosina II) es una proteína muy grande (aproximadamente 500kDa) constituida por dos cadenas pesadas idénticas (alrededor de 200kDa cada una) y dos pares de cadenas ligeras (alrededor de 20kDa cada una) . Cada cadena pesada consta de una cabeza globular y de una cola larga en α-hélice. Las colas en α-hélice de dos cadenas pesadas se enrollan una alrededor de la otra en una estructura de espiral enrollada (coiled-coil) para formar un dímero, y dos cadenas ligeras se asocian con el cuello de cada región de la cabeza para formar la molécula completa de miosina II.

Las células musculares están altamente especializadas en una única tarea, la contracción, y es esta especialización en su estructura y función lo que convierte al músculo en el prototipo para el estudio del movimiento a nivel molecular y celular. Existen tres tipos distintos de células musculares en los vertebrados: músculo esquelético, responsable de todos los movimientos voluntarios; músculo cardíaco, que bombea la sangre desde el corazón; y músculo liso, responsable de los movimientos involuntarios de órganos tales como el estómago, intestino, útero y vasos sanguíneos. Tanto en el músculo esquelético como en el músculo cardíaco, los elementos contráctiles del citoesqueleto aparecen en estructuras altamente organizadas que dan lugar al patrón característico de estriaciones transversales. La caracterización de estas estructuras en el músculo esquelético es lo que nos ha permitido comprender la contracción muscular, y otros movimientos celulares basados en la actina, a nivel molecular.

Los músculos esqueléticos son haces de fibras musculares, que son células individuales
grandes (de aproximadamente 50µm de diámetro y varios centímetros de longitud) formadas por la fusión de muchas células individuales durante el desarrollo. La mayor parte del citoplasma está constituido por miofibrillas, que son haces cilíndricos de dos tipos de filamentos:
filamentos gruesos de miosina (aproximadamente de 15nm de diámetro) y filamentos delgados de actina (alrededor de 7nm de diámetro). Cada miofibrilla se estructura a modo de una cadena de unidades contráctiles llamadas sarcómeros, que son los responsables de la apariencia estriada de los
músculos cardíaco y esquelético.

Los músculos esqueléticos son haces de fibras musculares, que son células individuales
grandes (de aproximadamente 50µm de diámetro y varios centímetros de longitud) formadas por la fusión de muchas células individuales durante el desarrollo. La mayor parte del citoplasma está constituido por miofibrillas, que son haces cilíndricos de dos tipos de filamentos: filamentos gruesos de miosina (aproximadamente de 15nm de diámetro) y filamentos delgados de actina (alrededor de 7nm de diámetro). Cada miofibrilla se estructura a modo de una cadena de unidades contráctiles llamadas sarcómeros, que son los responsables de la apariencia estriada de los músculos cardíaco y esquelético.

Otras dos proteínas (titina y nebulina) también contribuyen a la estructura y estabilidad del
sarcómero. La titina es una proteína extremadamente grande (3.000kDa), y se
extienden moléculas individuales de titina desde la línea M hasta el disco Z. Estas largas
moléculas de titina se cree que actúan como muelles que mantienen los filamentos de miosina centrados en el sarcómero y mantienen la tensión de reposo que permite al músculo retraerse si se extiende en exceso. Los filamentos de nebulina están asociados con la actina y se piensa que regulan el ensamblaje de los filamentos de actina actuando como reglas que determinan su longitud.
La base para comprender la contracción muscular es el modelo de deslizamiento de los
filamentos, propuesto por primera vez en 1954 por Andrew Huxley y Ralph Niedergerke y por Hugh Huxley y Jean Hanson. Durante la contracción muscular, cada sarcómero se encoge, acercando los discos Z. La amplitud de la banda A no varía, pero tanto las bandas I como la zona H casi desaparecen por completo. Estos cambios se explican porque los filamentos de actina y miosina se deslizan uno sobre otro, por lo que los filamentos de actina ocupan la banda A y la zona H. Por lo tanto, la contracción muscular se debe a la interacción entre los filamentos de actina y miosina que genera el movimiento relativo de uno respecto al otro. La base molecular de esta interacción es la unión de la miosina a los filamentos de actina, lo que permite a la miosina funcionar como un motor que dirige el deslizamiento de los filamentos.
El tipo de miosina presente en el músculo (miosina II) es una proteína muy grande (aproximadamente 500kDa) constituida por dos cadenas pesadas idénticas (alrededor de 200kDa cada una) y dos pares de cadenas ligeras (alrededor de 20kDa cada una) . Cada cadena pesada consta de una cabeza globular y de una cola larga en α-hélice. Las colas en α-hélice de dos cadenas pesadas se enrollan una alrededor de la otra en una estructura de espiral enrollada (coiled-coil) para formar un dímero, y dos cadenas ligeras se asocian con el cuello de cada región de la cabeza para formar la molécula completa de miosina II.





RESISTENCIA Y ESTRUCTURA DE LOS HUESOS

RESISTENCIA Y ESTRUCTURA DE LOS HUESOS
ESTRUCTURA DE LOS HUESOS
El hueso o tejido óseo está constituido por una matriz en la que se encuentran células dispersas. La matriz está constituida por 25% de agua, 25% de proteínas y 50% de sales minerales.
Con cuatro tipos de células:
·         Células osteoprogenitoras: células no especializadas derivadas del mesénquima, el tejido del que derivan todos los tejidos conjuntivos. Se encuentran células osteoprogenitoras en la capa interna del periostio (tejido que rodea exteriormente al hueso), en el endostio y en los canales del hueso que contienen los vasos sanguíneos. A partir de ellas se general los osteoblastos y los osteocitos
·         http://enfermedadesyremedioscaseros.com/wp-content/uploads/estructura-del-hueso.jpgOsteoblastos: son células que forman el tejido óseo pero que han perdido la capacidad de dividirse por mitosis. Segregan colágeno y otros materiales utilizados para la construcción del hueso. Se encuentran en las superficies óseas y a medida que segregan los materiales de la matriz ósea, esta los va envolviendo, convirtiéndolos en osteocitos
·         Osteocitos: son células óseas maduras derivadas de los osteoblastos que constituyen la mayor parte del tejido óseo. Al igual que los osteoblastos han perdido la capacidad de dividirse. Los osteocitos no segregan materiales de la matriz ósea y su función es la mantener las actividades celulares del tejido óseo como el intercambio de nutrientes y productos de desecho.
·         Osteoclastos: son células derivadas de monocitos circulantes que se asientan sobre la superficie del hueso y proceden a la destrucción de la matriz ósea (resorción ósea).

http://webs.uvigo.es/mmegias/a-iconos/oseo-esquema.pngLas sales minerales más abundantes son la hydroxiapatita (fosfato tricálcico) y  cálcico. En menores cantidades hay hidróxido de magnesio y cloruro y sulfato magnésicos. Estas sales minerales se depositan por cristalización en el entramado formado por las fibras de colágeno, durante el proceso de calcificación o mineralización. El hueso no es totalmente sólido sino que tiene pequeños espacios entre sus componentes, formando pequeños canales por donde circulan los vasos sanguíneos encargados del intercambio de nutrientes. En función del tamaño de estos espacios, el hueso se clasifica en compacto o esponjoso.
Hueso Compacto (hueso cortical). Constituye la mayor parte de la diáfisis de los huesos largos así como de la parte externa de todos los huesos del cuerpo. El hueso compacto constituye una protección y un soporte. Tiene una estructura de láminas o anillos concéntricos alrededor de canales centrales llamados canales de Havers que se extienden longitudinalmente (*). Los canales de Havers están conectados con otros canales llamados canales de Volkmann que perforan el periostio. Ambos canales son utilizados por los vasos sanguíneos, linfáticos y nervios para extenderse por el hueso. Entre las láminas concéntricas de matriz mineralizada hay pequeños orificios o lacunae donde se encuentran los osteocitos. Para que estas células puedan intercambiar nutrientes con el líquido intersticial, cada lacuna dispone de una serie de canalículos por donde se extienden prolongaciones de los osteocitos. Los canalículos están conectados entre sí y, eventualmente a los canales de Havers. El conjunto de un canal central, las láminas concéntricas que lo rodean y las lacunae, canalículos y osteocitos en ellas incluidos recibe el nombre de osteón o sistema de Havers. Las restantes láminas entre osteones se llaman láminas intersticiales. Hueso esponjoso. A diferencia del hueso compacto, el hueso esponjoso no contiene osteones, sino que las láminas intersticiales están dispuestas de forma irregular formando unos tab iques o placas llamadas trabéculas (*) Estos tabiques forman una estructura esponjosa dejando huecos que están llenos de la médula ósea roja. Dentro de las trabéculas están los osteocitos que yacen en sus lacunae con canalículos que irradian desde las mismas. En este caso, los vasos sanguíneos penetran directamente en el hueso esponjoso y permiten el intercambio de nutrientes con los osteocitos. El hueso esponjoso es el principal constituyente de las epífisis de los huesos largos y del interior de la mayor parte de los huesos.

RESISTENCIA DE LOS HUESOS.
1: sostén: los huesos son el soporte de los tejidos blandos, y el punto de apoyo de la mayoría de los músculos esqueléticos.
2: protección: los huesos protegen a los órganos internos, por ejemplo el cráneo protege al encéfalo, la caja torácica al corazón y pulmones.
3: movimientos: en conjunto con los músculos.
4: homeostasis de minerales: el tejido óseo almacena calcio y fósforo para dar resistencia a los huesos, y también los libera a la sangre para mantener en equilibrio su concentración.
5: producción de células sanguíneas: en la médula ósea roja (tejido conectivo especializado) se produce la hemopoyesis para producir glóbulos rojos, blancos y plaquetas.
6: almacenamiento de triglicéridos: la médula ósea roja es reemplazada paulatinamente en los adultos por médula ósea amarilla, que contiene adipocitos.

El hueso o tejido óseo está constituido por una matriz en la que se encuentran células dispersas. La matriz está constituida por 25% de agua, 25% de proteínas y 50% de sales minerales.
Con cuatro tipos de células:
Células osteoprogenitoras: células no especializadas derivadas del mesénquima, el tejido del que derivan todos los tejidos conjuntivos. Se encuentran células osteoprogenitoras en la capa interna del periostio (tejido que rodea exteriormente al hueso), en el endostio y en los canales del hueso que contienen los vasos sanguíneos. A partir de ellas se general los osteoblastos y los osteocitos
Osteoblastos: son células que forman el tejido óseo pero que han perdido la capacidad de dividirse por mitosis. Segregan colágeno y otros materiales utilizados para la construcción del hueso. Se encuentran en las superficies óseas y a medida que segregan los materiales de la matriz ósea, esta los va envolviendo, convirtiéndolos en osteocitos
Osteocitos: son células óseas maduras derivadas de los osteoblastos que constituyen la mayor parte del tejido óseo. Al igual que los osteoblastos han perdido la capacidad de dividirse. Los osteocitos no segregan materiales de la matriz ósea y su función es la mantener las actividades celulares del tejido óseo como el intercambio de nutrientes y productos de desecho.
Osteoclastos: son células derivadas de monocitos circulantes que se asientan sobre la superficie del hueso y proceden a la destrucción de la matriz ósea (resorción ósea).

Las sales minerales más abundantes son la hydroxiapatita (fosfato tricálcico) y  cálcico. En menores cantidades hay hidróxido de magnesio y cloruro y sulfato magnésicos. Estas sales minerales se depositan por cristalización en el entramado formado por las fibras de colágeno, durante el proceso de calcificación o mineralización. El hueso no es totalmente sólido sino que tiene pequeños espacios entre sus componentes, formando pequeños canales por donde circulan los vasos sanguíneos encargados del intercambio de nutrientes. En función del tamaño de estos espacios, el hueso se clasifica en compacto o esponjoso.
Hueso Compacto (hueso cortical). Constituye la mayor parte de la diáfisis de los huesos largos así como de la parte externa de todos los huesos del cuerpo. El hueso compacto constituye una protección y un soporte. Tiene una estructura de láminas o anillos concéntricos alrededor de canales centrales llamados canales de Havers que se extienden longitudinalmente (*). Los canales de Havers están conectados con otros canales llamados canales de Volkmann que perforan el periostio. Ambos canales son utilizados por los vasos sanguíneos, linfáticos y nervios para extenderse por el hueso. Entre las láminas concéntricas de matriz mineralizada hay pequeños orificios o lacunae donde se encuentran los osteocitos. Para que estas células puedan intercambiar nutrientes con el líquido intersticial, cada lacuna dispone de una serie de canalículos por donde se extienden prolongaciones de los osteocitos. Los canalículos están conectados entre sí y, eventualmente a los canales de Havers. El conjunto de un canal central, las láminas concéntricas que lo rodean y las lacunae, canalículos y osteocitos en ellas incluidos recibe el nombre de osteón o sistema de Havers. Las restantes láminas entre osteones se llaman láminas intersticiales. Hueso esponjoso. A diferencia del hueso compacto, el hueso esponjoso no contiene osteones, sino que las láminas intersticiales están dispuestas de forma irregular formando unos tab iques o placas llamadas trabéculas (*) Estos tabiques forman una estructura esponjosa dejando huecos que están llenos de la médula ósea roja. Dentro de las trabéculas están los osteocitos que yacen en sus lacunae con canalículos que irradian desde las mismas. En este caso, los vasos sanguíneos penetran directamente en el hueso esponjoso y permiten el intercambio de nutrientes con los osteocitos. El hueso esponjoso es el principal constituyente de las epífisis de los huesos largos y del interior de la mayor parte de los huesos.
Sostén: los huesos son el soporte de los tejidos blandos, y el punto de apoyo de la mayoría de los músculos esqueléticos.
Protección: los huesos protegen a los órganos internos, por ejemplo el cráneo protege al encéfalo, la caja torácica al corazón y pulmones.
Movimientos: en conjunto con los músculos.
Homeostasis de minerales: el tejido óseo almacena calcio y fósforo para dar resistencia a los huesos, yambién los libera a la sangre para mantener en equilibrio su concentración.
producción de células sanguíneas: en la médula ósea roja (tejido conectivo especializado) se produce la hemopoyesis para producir glóbulos rojos, blancos y plaquetas.
6: almacenamiento de triglicéridos: la médula ósea roja es reemplazada paulatinamente en los adultos por médula ósea amarilla, que contiene adipocitos.